Vocaciones

PROFESIÓN SOLEMNE DE FRAY HERNÁN BENÍTEZ CORBALÁN

La tarde del domingo 6 de julio de 2025 fue testigo de la profesión solemne de nuestro hermano Fr. Hernán Benítez Corbalán.

El salón de la parroquia de San Felipe y Santiago de la ciudad de Asunción estaba absolutamente repleto de familiares, amigos, miembros de los distintos grupos de la esa parroquia, de las de la Santa Cruz y de San Roque González, de religiosos de diferente congregaciones y miembros de las ramas de la familia Dominicana del Paraguay, que junto a la Comunidad de santo Domingo Ray´kuera y los venidos de la Santísima Trinidad de Montevideo (Uruguay), concelebramos la Eucaristía.

En la homilía, el Vicario Provincial, Fr. Leoncio Vallejo resaltó la coincidencia entre el evangelio del ese día, el envío de los 72 discípulos, con la vocación y actitudes que Domingo quiso para sí y sus hijos, como respuesta de Dios a un mundo necesitado de paz, de paz profunda y auténtica, en medio de tanta guerra y violencia.

Ese estilo de vida que señala Jesús, es el que quiere asumir para siempre Fr. Hernán. Al pedir misericordia, sus hermanos se la damos y, a la vez, le pedimos que nos dé la suya, para formar así un ámbito de misericordia que pueda expandirse a los demás.

La emisión de la profesión fue, evidentemente, un momento de gran emoción por su profundo significado. Poniendo Fr. Hernán sus manos, símbolo de su vida entera, en las manos de sus hermanos, representados por el Vicario y, en definitiva y radicalmente, en las manos del mismo Dios, daba respuesta concreta a la llamada recibida en el bautismo y discernida y madurada durante largos años, con sus alegrías y sus pruebas, pero acompañado siempre por la misericordia de Aquel que, como decía san pablo: “Se fió de mí y me hizo capaz del Evangelio”.

Sus palabras resonaron en el bello y expresivo idioma guaraní:

“Che ha´e Fray Hernán Benítez Corbalán, ame’e che ñe’e ha amo’añete…….amano meve “

“Yo, fray Hernán Benítez Corbalán, hago profesión y prometo obediencia…hasta la muerte”

En la presentación de ofrendas, junto al pan  y al vino, en manos de sus padres, se depositaron un cartel del Movimiento Juvenil Cristiano al que acompañó Fr. Hernán durante cuatro años, libros y material contra las adicciones, como símbolos de la necesidad de instrucción y los riesgos reales de las dependencias entre los jóvenes de nuestro barrio, y las maquetas de la nueva urbanización trasladada del Barrio Bañado Tacumbú, un sueño hecho realidad en marcha después de más de 40 años de lucha solidaria y tenaz.

A la hora de la acción de gracias, jóvenes de la parroquia dieron gracias a Dios y a Fr. Hernán por esta entrega recíproca y su entrega a ellos que fue de gran ayuda para sus vidas. Después, el mismo Fr. Hernán desarrolló, en sentidas y emotivas palabras, su propia “historia de la salvación” personal: la importancia en su niñez de ver rezar a sus padres, los grupos parroquiales y de renovación carismática a los que perteneció, sus visitas a la cárcel, la comunión con el sufrimiento de los indígenas desplazados, sus interrogantes, la experiencia de “Redes vocacionales” (el programa de promoción y seguimiento vocacional de toda la Familia Dominicana del Paraguay), el estudio de la teología encarnada en la realidad, la interacción con otros carismas religiosos en la Iglesia,  la convivencia en la comunidad de los frailes en Asunción, Sevilla y Montevideo… Todo un recorrido temporal, pero, sobre todo, espiritual, que le ha conducido a dar este paso definitivo en su vida.

La celebración eucarística dio paso a la celebración, asimismo festiva, de compartir un refrigerio con todos los presentes.

Felicitamos al nuevo profeso solemne en la Orden de Predicadores de todo corazón y damos gracias a Dios, a María y a Domingo por este momento de gracia para Fr. Hernán y de renovación de nuestros compromisos cristianos en todos los presentes según la vocación de cada uno.

Fr. Paco Fassio, OP

To top